Lo Que Nunca Probaré

A veces se puede llegar a tener la sensación de que lo conoces todo, pero eso es solo un mero espejismo, ¡No sabes nada! Hay tantas cosas por descubrir en la vida, que nuestro tiempo sobre la tierra, es solo un azar de maravillas que llegas a ver por casualidad. A unos tantos les toco conocer cosas y a otros descubrirlas, pero pueden llegar a ser realmente impresionante cuando rompe con lo que estamos acostumbrados a ver, resultando incluso insoportable para nuestro entender.

La cultura de otros países pueden variar radicalmente, la gastronomía es una de las que realmente causan en mi asombro. A pesar de que me gusta aventurar, probar, conocer y descubrir hay sabores que definitivamente nunca llegare a conocer. No soy exigente en cuanto a los sabores, pero saber que hay insectos en mi comida hará que las rechace de inmediato. A pesar de que sea un platillo tradicional para ese gentilicio, mi mente me impide que me adquiera a esa tradición.

Cuando se dice la peor comida del mundo, podríamos referirnos a la que hace más daño al organismo, pero también se podría decir que es aquella que peor fue preparada, sanitariamente hablando, o quizás a las recetas más extrañas en el sentido de los ingredientes. Decir peor es algo muy subjetivo y por ello se debe especificar a qué se refiere con el calificativo. Por ejemplo cuando se dice que una cerradura es la peor del mercado, se puede estar diciendo que es la que con materiales poco resistentes han construido los cerrajeros. O se puede estar refiriendo a la que posee un mecanismo de bloqueo tan sencillo que no hace falta ser un experimentado cerrajero http://cerrajerospalauplegamans.com.es/ para lograr abrirla, hasta aun niño podría hacerlo.

En varias partes del mundo hay quienes cocinan los sesos de la ternera, como un manjar, pero para colmo del platillo no lo hacen en forma de guiso para disfrazarlo en ingrediente principal, sino en una presentación de sándwich, como para que se nota las hendiduras del cerebro del animal. No creo que pueda probar esto jamás, así sus aportes nutricionales sean los más ideales. No solo el cerebro se llagan a comer, sino también los testículos del toro, búfalo o de los cerdos, presentando este platillo como uno de las más elegantes recetas.

Los asiáticos son los que gastronómicamente llegan a sacarme de mi zona de confort, les encanta presentar ferias que atraen a muchos turistas por solo probar estas excentricidades. El balut es un platillo que parece ser tan noble por fuera, ya que es un huevo, pero no como los que generalmente cocinamos sino han llegado al punto de tener el embrión dentro, ya formado, para ser comido de esas forma, se venden en mercados populares comiéndolo con tanto gusto. Definitivamente puedo pensar que estoy dentro de una película de terror, ver masticar a estas personas embriones de pollo, gusanos, arañas o sándwich de cerebro puede hacer que caiga inconsciente en el piso, podría perder el apetito por un tiempo.